Encadenado a mi cama
Veo pasar las horas por la ventana
Solo, tiste y decaído
Las despido con un gesto de nostalgia
Y entonces miro al cielo y te veo,
Y miro al suelo y me observo;
Tengo la forma de una sombra,
persigo la luz de tu recuerdo
Pasan los días, mueren los minutos
y aunque mucho tiempo me creí perdido
en mi propio laberinto del olvido
se que ahora soy libre y te maldigo
Mis ojos reconocen la belleza de tu rostro
Y mis oídos hallán en tu canto lo más hermoso
Con tu voz caen a la muerte mis alas
pero más tarde renace mi espíritu
Estoy a la merced de tu mirada
te conviertes en la dueña de mi alma
Veo pasar las horas por la ventana
Solo, tiste y decaído
Las despido con un gesto de nostalgia
Y entonces miro al cielo y te veo,
Y miro al suelo y me observo;
Tengo la forma de una sombra,
persigo la luz de tu recuerdo
Pasan los días, mueren los minutos
y aunque mucho tiempo me creí perdido
en mi propio laberinto del olvido
se que ahora soy libre y te maldigo
Mis ojos reconocen la belleza de tu rostro
Y mis oídos hallán en tu canto lo más hermoso
Con tu voz caen a la muerte mis alas
pero más tarde renace mi espíritu
Estoy a la merced de tu mirada
te conviertes en la dueña de mi alma